Teodoro María Divino, patriarca primero de la Iglesia Cósmica de la Congelación, nos recibe en su casa. Vestido con una túnica áspera y gruesa y unas sandalias de esparto, nos regala una sonrisa mientras nos invita a pasar. Atravesamos un salón y recorremos el pasillo. De camino a su despacho, Divino nos regala una batería de piropos sobre nuestro medio: su carácter diurético y plural, los grandes reportajes, la línea editorial, los fascículos de encaje de bolillos que se regalan con el suplemento… Su gesto se vuelve serio una vez sentado tras su mesa de trabajo. En su cara comienzan a destacarse los efectos de una recia y estricta doctrina. Sin más preámbulos aborda el tema:
“Ponerle fecha de caducidad a un feto es absurdo, no es un yogurt” – afirma Teodoro María Divino. “La diferencia entre un segundo anterior y otro posterior al plazo pretendido por la futura ley es irrelevante y no puede justificar un cambio en el estatus de persona”.
“La cuestión radicaría”- explica el patriarca – “en solucionar el problema previo de los embarazos no deseados. Sin embargo, esto es imposible, incluso aunque se pusiera encima de la mesa un gran esfuerzo legislativo y presupuestario por parte de las vagas mentes de los gobernantes que, en condiciones normales de presión y temperatura, son incapaces de asumir”.
“En el otro frente nos encontramos con la caduca y obsoleta Iglesia Católica y otras corrientes prediluvianas. Preconizan la abstinencia,” – señala Divino – “como si la inanición continuada fuera un solución preventiva a la acidez de estómago”.
“En cualquier caso”- apunta el entrevistado – “no se puede hablar en términos de presente cuando basas una doctrina en una supuesta vida futura. Estos decrépitos postulados utilizan a conveniencia lo físico y lo metafísico. No hay que centrarse en las nuevas vidas de facto, evidentemente la unión de un espermatozoide y un óvulo da como resultado un nuevo ser. Pero ¿qué pasa con las miles de millones de posibles seres que no llegan a gestarse? ¿No tiene derechos, por ejemplo, un espermatozoide, que es media nueva vida en potencia?”.
“La sociedad moderna no asume que la pérdida de gametos es una falta muy grave. Debemos responder a nuestro compromiso reproductivo con la naturaleza y a ensalzar la esencia de la vida de la especie a la que pertenecemos. Así, según nuestras creencias, la mujer, debido a la cuestión menstrual, es pecadora periódica, y el hombre, como recogen las Escrituras Criogénicas, es pecador compulsivo”.
Aburrido por tanta verborrea técnica y mística no quería cerrar la entrevista sin preguntar a Teodoro María Divino por una cuestión tan práctica y de actualidad como el uso del preservativo. Preguntado por su opinión, el patriarca de la Iglesia Cósmica de la Congelación sentenció con firmeza: “Un profiláctico es la mayor fosa común posible”.
No hay entradas relacionadas.
1 Trackback or Pingback for this entry
Junio 7th, 2009 on 21:08
[...] El aborto según la Iglesia Cósmica de la Congelaciónnumerocero.miciudadreal.net/2009/06/07/el-aborto-segun-la-ig… por eumcclan hace pocos segundos [...]