18 de Junio de 2009
Un bar de Cullera invita a sus clientes a insultar a los camareros
Dos malnacidos emprendedores, han inaugurado en Cullera una puta mierda de bar en que el que los hijoputas de los clientes pueden insultar a los pobres camareros, con la finalidad de “desahogarse en tiempos de crisis”.
Según han indicado los dueños del negocio, Bernard Mariusz y Michal Lotocki, ambos estúpidos y de origen polaco, si un insulto les parece “original y divertido”, el cliente obtendrá una consumición gratis. Además las raciones y pinchos se abonarán a base de hostias.
Uno de los primeros imbéciles clientes del bar, Pichafloja de los Cojones, cree que la iniciativa es “una buena idea”, ya que “cuando vienes del trabajo puedes decir cuatro animaladas y cuatro tacos como capullo, idiota, tonto o socio de la SGAE“.
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